That Dragon, Cancer explora el enfrentamiento a la muerte de un ser querido.

Muchos juegos llevan detrás historias que hacen relucir todo tipo de sentimientos en los jugadores. Sea como sea es un medio para llegar a lo más profundo del pensamiento de una persona, y “That Dragon, Cancer” es un buen ejemplo de ello. Este videojuego fue creado por Ryan Green, padre de un hijo de dos años con cáncer, y mediante su creación lleva directo al jugador la experiencia de cuidar a un bebé con este mal.

El hijo de Green (Joel) sufrió un cáncer cerebral que lo privó de la capacidad de hablar, y para el año 2012 le diagnosticaron un nuevo tumor, año para el cual Ryan Green empezó a desarrollar este videojuego.

Enfrentar este tipo de casos es una experiencia muy difícil, ya que se trata de un dolor crónico que no puede ser aliviado muy fácilmente, y para Ryan la experiencia no fue diferente, ya que por más que hiciera, no podía evitar que si hijo llorara por el dolor. Adicionalmente tenía que pasar por la dura experiencia de ver a su hijo con constante vómitos, deshidratación y fiebre.

Según explica el creador del videojuego: “Es como un juego donde las mecánicas están invertidas y no funcionan”. El intentó proyectar esta experiencia en su videojuego y colocar a los jugadores justo en esta situación; una donde no tienen certeza del efecto que causaran sus acciones, si van a aumentar o disminuir los llantos del bebé. Según explican los que lo han probado, That Dragon, Cancer es una experiencia difícil y conmovedora que a más de uno hace llorar, porque al final, aunque se tenga una actitud positiva, la muerte del niño es un hecho inevitable, hagas lo que hagas.

Fuente: Wired

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