Según el showrunner Damon Lindelof, la serie de Watchmen, producida por HBO, contará una historia contemporánea con nuevos personajes.

Dentro de una carta de cinco páginas en Instagram, Lindelof mencionó que “no tiene deseos de adaptar los doce números que [Alan] Moore y [Dave] Gibbons crearon hace 30 años”, resaltando las declaraciones hechas hace unos meses de Casey Bloys, presidente de HBO. Lindelof se refirió a la novela de 1986 como “terreno sagrado”, añadiendo que esas doce historietas “no serán recreadas, reproducidas o habrá un reboot de ellas”.

Comentó además que Watchmen será “una mezcla”, y la fuente original será como el Antiguo Testamento, mientras que la serie de HBO será el Nuevo, resaltando que el nuevo no borrará todo lo que ocurrió antes y enfatizó que “Watchmen es canon”. También clarificó que la serie no será una secuela, sino una obra “original” y “contemporánea” capaz de “crear nuevas preguntas y explorar el mundo con una visión fresca”. Lindelof asegura que la serie “necesita resonar con la frecuencia de Trump, May, Putin y el caballo que anda alrededor de ellos”. “Algunos personajes serán desconocidos”, con “nuevas caras” y “máscaras distintas”, además de contar con un tono “fresco, sucio, eléctrico y absurdo”.

HBO ordenó el piloto de Watchmen en septiembre del año pasado.