En un video más grabado mientras manejo, esta vez les hablo de un cliché del cine que me da pereza: las historias que parafrasean la parábola del Hijo Pródigo. Esto a raíz de que recientemente vi la película de The Boy and the Beast o Bakemono no ko. La película me gustó mucho, a excepción del tercer acto donde esta parábola entra en la historia.

En alguna oportunidad me han criticado que realice un video mientras manejo. A los que dicen esto, se los agradezco. Sí les digo que cuando los hago voy en las presas de Costa Rica y la velocidad es muy baja. Además sin ven el video podrán ver que no estoy sosteniendo la cámara y pocas veces la vuelvo a ver (en los momentos en el que la presa me detiene). Sean responsables cuando manejen, que no les pase la de Dr. Strange.

Les dejo el video, algunos estarán de acuerdo conmigo, otros no. Pero la diversidad de opiniones es parte de lo bonito.

 

Que Galactus los cuide.