Una de las adaptaciones que más nos debían a los nostal-fags del anime era la segunda obra más conocida del autor Kazuhiro Fujita, también conocido por haber creado a la mítica “Ushio to Tora” (que es todo un clásico de la Shonen Sunday y uno de los mejores mangas según los propios japoneses).

El manga original hasta la fecha ha tenido 15 millones de copias en circulación.

 

La historia es extremadamente atractiva y atrapante, con un inicio que, aunque se podría sentir un poco vago en cuanto a las intenciones de su protagonista (las cuales solo son, sobrevivir, duh) y las ENORMES conveniencias que aparecen…logra crear un gran poder a la hora de mezclarlo con los elementos sobrenaturales y ominosos que son en si mismos el conflicto de esta obra.

Su sinopsis oficial es la siguiente

“Masaru Saiga es un estudiante de quinto año que sueña con volverse un marionetista.Después de que Sadayoshi saiga (El CEO de una compañía de teléfonos y a la vez padre de Masaru) fallece, este le hereda 18 billones de yenes*, haciendo que Masaru sea perseguido por su fortuna.

Y en esto el es salvado por dos personas:

Narumi Kato: Un practicante de Kung Fu con una rara enfermedad que le causa ataques respiratorios.

Shirogane: Una mujer de cabello plateado quien domuna a la marioneta “Arurunkan”.

Juntos estos tres estarán enfrentándose a todos aquellos quienes conspiran para quedarse con la fortuna de Masaru.”

 

Como pueden ver es una obra de lo más sencilla, no tiene giros de tuerca a lo Monster, ni la brillantez psicológica de Death note, pero sí tiene algo: Acción sin parar.

Es de esas series a las que les gusta mezclar tanto acción física (como las artes marciales) y las artes místicas (como las peleas de marionetas). Aunque no tiene que digamos, una escala de poder o algo parecido para que podamos entender quien y quien es el más fuerte… a menos que cuenten las miles de paredes y quijadas destruidas por capítulo.

Cada episodio termina con cliffhangers los cuales aumentan el suspenso por saber qué pasará en el siguiente capítulo… una práctica que es un poco extraña en el anime actual, ya que el 80% de la oferta son animes de niñas lindas pendejeando; Y para quien busca waifus… pues no hay material de ese tipo, a menos que tengas fetiche por las albinas.

La serie tiene un encanto retro pues es una historia en la que aunque se siente que no ha sido creada en esta década, utiliza una fórmula que puede funcionar a la perfección no importando en qué año se haya realizado.

¿Algo más para saber?

Se agradece que la producción no haya hecho cambios demasiado grandes en el estilo como con Parasyte, con su música electrónica la cual solo es recordada por ser muy cringe y que grita: “Estamos intentando ser actuales, perro”.

Aunque dicho esto la serie ha hecho un genial trabajo en su diseño de personajes, el cual se ve 200 veces mejor que en manga original en el que el dibujo es… bueno, algo feo.

No es por menoscabar al autor, pero ni la variedad, no el color terminan de convencer…

Si has pensado en algún momento que esta temporada está del todo perdida y que no queda de otra más que ver animes de años pasados hasta que sea 2019, te aseguro que esta obra podría ayudarte a disipar esa angustia.

 

Y antes de terminar, solo me gustaría recomendar la genial aplicación de jkanimeapp, una aplicación que permite disfrutar del anime más reciente, pero desde el celular: disponible para dispositivos android y iphone.