La película perfecta para ver con tus seres amados, así de sencillo se describe así misma la secuela del exitoso musical Mamma Mia: vamos otra vez.

La producción, a cargo de Ol Parker llegó para arrasar la taquilla mundial, no solo por sus adictivas canciones del grupo ABBA, sino también por el tema central de la misma, el amor de una madre.

Sin merito a hacer Spoilers, solo adelantaré que la película, tiene variedad de momentos climáticos, entre ellos cómicos, dramáticos y sin duda alguna nostálgicos para aquellos que recuerdan la época de la adolescencia como un lejano recuerdo.

Sentimientos en su punto máximo

Sin duda alguna, esta secuela logró lo que su antecesora no pudo, crear una conexión mas fuerte con la audiencia y ademas hacer que mas de uno lloráramos con ciertas escenas específicamente distribuidas dentro de la cinta.

Una de las interrogantes mas grandes en torno a la producción y estreno de la película es ¿en dónde esta Donna? bueno solo les diré que ella está en toda la película y su escena en solitario es sin duda alguna una de las mas emotivas que ha visto el cine musical de los últimos años.

Atando cabos

Una de las peculiaridades de la película es el abordaje del pasado de Donna y de como poco a poco fue construyendo el mundo que vimos en la primera entrega, así como resolver algunas interrogantes que dejo la primera parte.

Desde como conoció a los tres posibles padres de Sophie, pasando por su breve fama como cantante y corista al lado de Tanya y Rosie, sus aventuras por Europa hasta llegar a los inicios de lo que seria el escenario que vimos en la anterior película y ademas que podemos apreciar en esta segunda parte.

 

Abran paso a Cher

Sin duda alguna el momento climático de la cinta, es la aparición de la legendaria Cher, y el modo en que esta llega a la pantalla, haciendo que todos los que disfrutamos de sus música, quedáramos atónitos antes su presencia.

Glamour, clase, estilo y un grito jovial, así recibieron los espectadores la escena en que hace aparición la leyenda del Pop en la película, sin duda alguna su mejor momento, es cuando decide poner en practica sus dotes de cantante al interpretar junto a Andy Garcia el tema popular Frenando.

 

Un final para recordar

Pocos son los cierres de una trama que hacen llorar a toda la audiencia, sin embargo esta secuela lo supo hacer combinando dos lineas y dos historias que hacen un cierre y un inicio al mismo tiempo.

La canción del final, junto con la aparición sorpresa que toda la sala espero, es sin dudas la mejor de las escenas en un musical de los últimos años, solo les recomiendo llevar pañuelos pues es una escena cargada de sentimientos.

Por ultimo, solo me queda pedirles que si van a disfrutar de esta prodigiosa obra, vayan acompañados de sus seres queridos, amigos y demás, canten, rían, lloren, disfruten del show y recuerden, al final siempre hay algo mas,a si que no dejen la sala hasta que los créditos hayan terminado.