Magia, comedia y algo de terror

Basada en la novela infantil del mismo nombre “La casa con un reloj en sus paredes” es una película de comedia/ fantasía y un poco de terror, que se centra en el pequeño Lewis. Luego de quedar huérfano, al morir sus padres en un accidente, se muda a vivir con su tío Jonathan (Jack Black), quien vive en una vieja mansión repleta de objetos curiosos, la cual habita desde hace poco tiempo, a raíz de la muerte de su dueño anterior, un poderoso hechicero.

Lewis empezará a vivir una mágica aventura al descubrir que su tío y su vecina, la señora Florence, no solo son personas excéntricas, sino que son magos y que hay algo muy tenebroso que se oculta en la mansión: El extraño tic-tac de un reloj resonando por las paredes.

Lewis además debe estudiar en un nuevo colegio, donde tendrá que lidiar con el deseo de encajar y hacer nuevos amigos. También deberá enfrentar junto a su tío, las amenazas para salvarse de la maldad y ambición frustrada del villano de la película.

Producción

La trama de la película está muy bien ambientada en los años 50’s. Los efectos especiales, la fotografía y la excelente banda sonora nos ponen a tono con las escenas de tensión. La caracterización de los personajes, la gótica mansión encantada, con todos sus objetos animados, aprovechan para mostrarnos las maravillas de la magia causando un efecto deslumbrante en los espectadores más pequeños.

No podemos dejar de lado que Cate Blanchett hace su papel de manera impecable y lo cierto es que, junto a Jack Black, se complementan grandiosamente en una amistad sarcástica que nos arrancan sonrisas. El trío protagónico lo completa Lewis (Owen Vaccaro), quien es un niño con mucha luz y valentía que, aunque cometa algunos errores que tendrán consecuencias negativas, luchará por remediar la situación.

Para terminar, La casa con un reloj en sus paredes es una película para disfrutar en familia, con personajes carismáticos y una historia divertida, con algunas escenas que producen alguno que otro escalofrío en los más grandes y especialmente en los más chicos. Sin duda es una buena opción para reír y pasar un buen rato.