La ciencia ficción ha explorado en múltiples ocasiones y diversas facetas, la idea -no lejana hoy en día- de la unión del hombre con la máquina, por medio de los avances tecnológicos. Películas como Robocop, y Ghost in the Shell, nos muestran las posibilidades de aumentar las capacidades humanas mediante la implantación de la mente humana en cuerpos cibernéticos. En esta ocasión Upgrade nos presenta una variante más, en dónde la mente humana no es trasplantada a un cuerpo robótico, sino que, una inteligencia artificial aumenta las capacidades de un cuerpo humano.

¿Dé qué trata?

La historia se desarrolla, desde luego, en una época futura, haciendo referencia al estilo cyberpunk en su arista más sobresaliente, como lo es la distopía social. Trata sobre un hombre ( Logan Marshall-Green) a quien se le implanta un chip cerca de su cerebro, y este le permite volver a tener movimiento en las extremidades de su cuerpo. Pero pronto se da cuenta que, posee más habilidades que solo poder caminar nuevamente, y entonces decide buscar venganza contra las personas que lo dejaron parapléjico y que a la vez causaron la muerte de su esposa.

El filme es principalmente una película de acción, de la cuál también se desprende un subtexto sobre ética y la problemática de la inteligencia artificial en nuestra vida cotidiana.

Lo mejor de la película

Sin duda, el mayor atractivo, son las coreografías en las peleas. Y aquí el director Leigh Whannell (quién ha estado involucrado en proyectos de terror como SAW e Insidious) resalta con el uso de la cámara. Basta ver el trailer para tener una idea de las secuencias de pelea llevadas a cabo por el cuerpo del protagonista siendo dirigido por el software en su interior.

Por otro lado, luego de una serie de eventos no muy bien justificados dentro del guión, la película llega a un buen puerto con un final sustancioso, que sirve como punto de partida para entrar en la discusión de qué es estar vivo realmente.  Utilizando el concepto del alma en las creencias religiosas, de una forma retorcida, acercándose a la tesis planteada en la ya mencionada Ghost in the Shell.

Para concluir

Upgrade, es un interesante ejercicio de acción que visualmente nos presenta algo refrescante. A pesar de notarse que el presupuesto para producir la película fue limitado. Posee fallos en el argumento, es claro, no traza bien la línea  del alcance en las capacidades del software viviente, lo que hace que, las facilidades para el protagonista se estiren o encojan al antojo del guionista. Pero también, es un filme que sabe lo que propone, y al final siembra un pensamiento de inquietud filosófica sobre la existencia humana, como una buena película de ciencia ficción sabe hacer.