La famosa película japonesa dirigida por Hideo Nakata, Ringu, cumplió ya 21 años de haberse estrenado. Por eso, en marzo saldrá a la venta una versión restaurada.

Y es que Ringu fue todo un fenómeno en su momento, marcó el inicio de un nuevo auge del cine de terror oriental en occidente. Su remake en Estados Unidos (El Aro) también bebió del éxito de su predecesora, y en parte la dio a conocer en este lado del mundo. Luego de la terrorífica entrega americana, todos querían saber que tanto más sería la versión original japonesa.

Claro, todo éxito en el cine, viene acompañado de secuelas, y estas no se hicieron esperar, tanto en Japón como en Estados Unidos. Ringu 2 y 3, inclusive Ringu 0. Y su contraparte occidental hizo un par de secuelas también.

¿Qué fue diferente en Ringu?

Su fama no se pone en duda, pero si analizamos porqué marcó un hito en el cine de terror, convirtiendo a Sadako/Samara en uno de los fantasmas clásicos, debemos remitirnos a lo que fue la propuesta a finales de los noventas.

Ringu inaugura una nueva forma de terror. Su premisa innovadora, nos presenta un espíritu demoníaco que hace uso de la tecnología para transmitir su maldición. Y es que, en aquel entonces, siendo la pantalla del televisor lo mas preciado en los hogares (aceptémoslo, podía dañarse la plancha o el refrigerador, pero nada se comparaba a quedarnos sin televisor), la sola idea de que dicho aparato fuera el medio por el cuál encontráramos la muerte, fue algo para lo que no estábamos preparados.

Una cinta de video, luego una llamada telefónica. Nakata sacó a los fantasmas y demonios asesinos del interior de las chicas poseídas y casas embrujadas, nada de sacerdotes salvadores tampoco. No había chance de huir como al menos se podía intentar con Jason y Freddy. Solo un chance había, pasar la maldición a alguien más antes de que la niña de cabello largo viniera por ti.

Luego de Sadako, el mundo se dio cuenta que ni siquiera usando los aparatos que nosotros mismos inventamos estábamos a salvo. Hoy en día, las entidades demoníacas viven en las redes sociales, muestra de ello son varias películas que han pasado maso o menos sin pena ni gloria. En un mundo donde la información se comparte al instante, tal vez Sadako perdió el gusto de asesinar personas, y prefiere descansar en los viejos rollos de cinta, antes que encontrar una victima viendo el video en su celular, y que en menos de un minuto lo comparta a cientos de personas. Así, ya no tiene gracia.

A continuación el nuevo trailer para la versión restaurada