“Spider-Man: Into The Spider-Verse” es posiblemente una de las mejores películas del personaje, e incluso, una de las películas más creativas del género. 

Esta es la historia de Miles Morales, un joven de Brooklyn que tras ser mordido por una araña radiactiva deberá convertirse en el nuevo Spider-Man.

La película hace un muy buen trabajo manejando a todos estos personajes, ya que no opacan al personaje principal pero aún así, la trama y las situaciones hacen que nos encariñemos muy fácilmente con ellos.

Pero no hay una buena historia sin un buen villano, y en esta ocasión, el villano principal es Kingping, quien tiene un motivo bastante interesante, personal y sobre todo, compresible.

La animación es de aplaudir, la cual logró el cometido de hacer sentir que estamos viendo una historieta en movimiento y con diseños de personajes y de la ciudad bastante llamativos.

Además de que utilizan el estilo de cómic a favor de la narrativa y el diálogo, ya qué hay situaciones en donde aparecen los típicos cuadros de narrador de los cómics, solo que aquí es para mostrar los pensamientos del personaje principal. 

Y hablando de narrativa, la película logra pasar de un momento divertido a una escena de acción o dramática sin que el cambio se sienta brusco.

También, algo que estuvo muy bien controlado fue el humor, ya que lograban pasar de una situación divertida o contar un chiste sin romper el ambiente de la película.

En fin, “Spider-Man: Into the Spider-Verse” es una gran introducción al tema del multiverso, que lo único que genera después de ver la película es ver qué tiene  planeado Sony para el futuro de esta franquicia.