Stan Lee, co-creador de personajes como Iron Man, Daredevil, Hulk, Black Panther, Spider-Man y entre muchísimos personajes más, fue sin duda uno de los pilares para la industria del entretenimiento. 

Uno de los mayores legados de Stan Lee fue que la persona detrás de la máscara sea más importante que cualquier otra cosa a la hora de contar sus historias. 

-El inició de Stan en los cómics 

Stan trabajó para una editorial llamada “Timely Comics” (MARVEL Cómics hoy en día) como ayudante, pero no fue hasta 1941 que escribiría un pequeño relato para el Capitán America, dándole así a entender que su destino era ser escritor. 

No fue mucho tiempo para que comenzará a lanzar historias nuevas e interesantes que impactaran al mundo con las historietas, medio al cual se le acusaría de “corromper” a los jóvenes de aquellos días. 

Esto dio origen a “The Comics Code Authority”, la reguladora de historietas para poder tener cierto control de lo que leerían los niños y adolescentes, esto afectó bastante a la carrera de Lee y compañeros. 

En 1960, Stan estuvo a punto de abandonar su carrera como escritor para centrarse en las novelas o algo parecido a lo que le gustaba hacer, pero por suerte su esposa, Joan Lee, le dio un consejo que cambiaría la historia: 

“¿Por qué no escribes una historia como a ti te gustaría? ¿Qué es lo peor que puede pasar, que te despidan? De todos modos planeas renunciar.”

El fantástico legado comienza

1960, año en el cual “DC Cómics” arrasaba en el éxito por la formación de su equipo “Justice League”, por lo cual Marvel encargó a Lee escribir sobre un equipo de héroes. 

El consejo de su esposa le sirvió de inspiración para escribir sobre un equipo llamado “Fantastic 4”, que sería bastante diferente de lo que se estaba acostumbrado aquellos días.

La mayoría de equipos y héroes de aquellos días eran seres casi perfectos, no tenían problemas y técnicamente eran bastante irrealistas a lo que una persona real haría si tuviese poderes, eso es lo que marca la diferencia. 

La agrupación rompía todos los esquemas de aquellos días, la ciudad era Nueva York (no una ficticia), a los personajes no les gustaba tener poderes, a veces incumplían con la regla de la identidad secreta para tener algo de fama y sobre todo, tenían problemas entre ellos. 

“Si yo fuese superhéroe no usaría ningún tipo de máscara, me encantaría demostrarle a la gente quien soy y decirles que soy mejor que ellos.” -Stan Lee

La esmeralda de Marvel

A Stan le gustaba bastante la película de Frankenstein de 1931, también amaba la novela “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde”, la cual consistía en un caso de personalidad múltiple. 

Además de que Estados Unidos vivía en un período de guerra, todas las personas tenían miedo de ser desfiguradas o asesinadas por lo que eran las bombas atómicas.

Esto le dio una idea a Stan, basándose de sus dos historias favoritas y aprovechando el período que su país vivía, creó a un personaje que tras un accidente nuclear desarrollaría la segunda personalidad de un monstruo. 

A Lee y a los demás les resultaba bastante divertido trabajar con dos personas que se odiaban vivieran en un mismo cuerpo, creando así al personaje con más complejos hasta el día de hoy. 

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

La mayoría de historietas de aquellos días retrataban a los adolescentes como el ayudante del héroe principal o bien no tenían nada que ver con el género de superhéroes.

Los personajes de aquellos días eran un poco planos, ya que se centraban sobre todo en el héroe, no en la persona y esto generaba que no tuvieran casi personalidad. 

No fue hasta 1962 que en “Amazing Fantasy #15” Spider-Man llegó columpiándose a nuestras vidas, presentando así a uno de los mejores héroes jamás hechos. 

Es fácil identificarse con Peter Parker, un joven que sufre los típicos problemas de adolescentes, la dificultad con las chicas, no tener dinero para lujos y las preocupaciones escolares.

Peter al inicio era un “patán” ya que hizo lo que todos haríamos si algún día tuviéramos poderes y dificultades económicas, los usaríamos para beneficio propio.

De cierto modo el origen de Spider-Man fue originado por él mismo, ya que dejó escapar al futuro asesino de su tío sólo por venganza, eso le dio entender a Peter la lección más importante de su vida: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Pero lo que en verdad hace al personaje es la persona detrás de la máscara, el adolescente de Queens que tiene que lidiar con las responsabilidades colegiales y al mismo tiempo ser el amigable vecino Spider-Man. 

Esa es la diferencia de Spider-Man con todos los demás, una historia de superhéroes en donde el verdadero personaje principal es su identidad secreta. 

 

El Dios inocente 

La época de los 60 seguía con la presencia del movimiento Hippie, movimiento el cual estaba en contra de la sobreproducción de armas en Estados Unidos. 

De cierto modo, el personaje de Silver Surfer no fue creado por Stan Lee, sino fue creado por su compañero Jack Kirby, ya que pensaba que un personaje tan omnipotente como Galactus debería tener a alguien que lo anunciara y sirviera.

Stan vio la oportunidad de poder utilizar a este personaje para presentar cómo un ser de otro planeta percibiría a nuestra especie. 

En uno de sus primeros cómics, Silver Surfer entendería como somos nosotros mediante lecciones que le daría uno de los pocos (por no decir el único) personajes negros en una historieta. 

Este personaje se llamaba Alvin Harper, y sí, era víctima frecuente del racismo de aquella época, pero esta persona la cual no tenía ningún motivo por tener aprecio por nuestra humanidad fue el encargado de mostrársela a Silver Surfer, tanto así que terminaría encariñándose con ella. 

El personaje de Kirby no sería lo que es hoy en día si Stan Lee no hubiera metido su sello tan característico en sus historias: la humanidad. 

El toque extraño y mágico de Stan Lee

Aunque muchos le dan el crédito de creador de Doctor Strange a Stan Lee no es del todo incorrecto, pero en realidad él personaje fue diseñado al 99% por la leyenda Steve Ditko.

En sus primeras apariciones, el personaje era nada más para representar y mostrar magia sin ningún tipo de sentido, a veces se sentía como si fuesen solo para elaborar una historia pasajera. 

Pero cuando Stan se vio más involucrado con el personaje éste se volvió más dramático y con más personalidad que antes. 

Presentando el origen del Doctor engreído y egoísta que tras un accidente automovilístico quedaría con una fractura en las manos que le impediría hacer su trabajo. 

Y así fue como el Hechicero Supremo toma la historia dramático que todos conocemos hoy en día. 

 

Y eso queridos lectores es la razón de que en realidad Stan Lee no debería ser recordado solamente por hacer superhéroes. 

Sino que en realidad hacía personas como tú y yo donde lo único que nos diferencia  son las habilidades.