Muy al estilo de Ícaro y sus ansias de volar más alto que el cielo, esto fue lo que pasó con la última producción de Sony Pitures: Venom, que si bien es cierto, se esta congraciando como la película necesaria que el villano (anti-héroe en esta película) necesitaba, aún así hay algunas cosas importantes que pudieron mejorarse.

Simbiosis de antaño

El tono de la película es del estilo de Sam Raimi en su faceta ochentera, con humor negro y ácido, cargado de chistes adultos y algunos easter eggs de Marvel, así como el siempre necesario chiste hacia DC Comics. Pero lo que no deja de gustar a los fans es el hecho que hicieron al “Villano” (en este caso anti-héroe) muy light y apresurado. Sin embargo logró su cometido, entretener al público y dejar con la manos temblando ante la revelación final de la película.

La trama se desenvuelve de manera pausada al inicio, con algunas escenas y tramas secundarias poco necesarias, sin embargo el giro que da Eddie Brock (Tom Hardy) es muy interesante y nos recuerda a los cómics iniciales del personaje.

Las características de los simbiontes están muy bien elaboradas, como lo es la comunicación telepática entre los “entes alienígenas” y los humanos portadores. Por otra parte el personaje de Hardy se complementa muy bien con el de su huésped, ya que nos muestra un Eddy muy de la era dorada de Marvel con humor sarcástico y satírico, con fuerza indeleble y muchas ganas de sacar lo mejor de sí.

Para todos los gustos

Si bien Sony abusó un poco del fan service en esta película, también supo dar origen al villano y además logró mostrar apenas una pincelada de sus capacidades, lo cuál es refrescante y entretenido para la audiencia en general. La película llega a su punto climático a un ritmo más rápido que el usual, pero abarcando los detalles necesarios para entender el conflicto central entre los Simbiontes y los humanos.

Del antagonista solo diremos que está muy bien elaborado en aspecto estético y además la manera de moverse a través de sus anfitriones destaca la parte elemental del villano. Sabe como desplazarse en las sombras sin que se sospeche lo que les hará. Cabe destacar la actuación de Riz Ahmed y Michelle Williams, ambos aportan ese “dulce y amargo” tan necesario en las películas de este calibre.

Importante hacia el final de la película vemos una faceta muy “diferente” de Venom en un anfitrión bastante divertido e interesante (escena de los bosques) y que nos deja pensando si lo hará nuevamente.

Para recordar

  • Excelentes efectos especiales y de sonido que destaca la labor de post producción.
  • Frases memorables que nos recuerdan mucho los inicios de Venom.
  • Momentos hilarantes dignos del humor ácido de los 80’s.
  • Buen origen para la relación simbiótica entre Venom y Eddie.
  • Una escena final que nos deja a todos con la boca abierta.

Para Mejorar

  • Actuaciones un poco planas y en ocasiones divagantes.
  • Mezclas de música y soundtrack que no calzaban con las escenas que representaban.
  • Un clímax muy rápido y apresurado que se pudo haber dado hasta casi el final de la película.
  • Historias alternas poco necesarias que se pudieron haber omitido.
  • Exceso de fan service con escenas que solo los geeks de antaño podríamos entender

Por ahora solo les podemos decir que la crítica mundial de la película fue demasiado ruda y no hace justicia a la historia de la misma, que si bien tiene altibajos, logra su cometido, entretener al público y abrir la puerta a un sin número de secuelas y spin offs de la línea Marvel. Solo recordarles que es extremadamente necesario ver la primera escena post-créditos si no quieren ser una víctima de lo que vendrá pronto….